Asociación Berciana de Amigos del Ferrocarril   

 
      

   

 LOS COMIENZOS
      Salió en una ocasión, en la prensa local, una convocatoria para un sábado de la primavera de 1994 a todos los bercianos que estuvieran interesados en la afición a los trenes, para formar una Asociación de Amigos del Ferrocarril en Ponferrada. La convocatoria estaba liderada por dos personas relacionadas con la política berciana: José Luis Iglesias, ex-maquinista de Renfe, y concejal del PSOE y luego del Grupo Mixto del ayuntamiento de Ponferrada, y José Manuel Vidal, perteneciente al sector de transportes de la UGT.
 
     A esa convocatoria, de la que finalmente surgió la Asociación luego legalmente constituida, asistieron 50 personas, que a la postre se convirtieron en 50 socios. Además de las dos personas citadas, apoyaban la iniciativa para prestar la colaboración necesaria gente de la junta directiva de la ALAF leonesa, que había fundado su Asociación dos años antes, y José Antonio Balboa de Paz, conocido historiador de la comarca.
 
     La Asociación nacía fuerte, y con varios objetivos claros. Un futuro museo del Ferrocarril en Ponferrada, para conservar el magnífico patrimonio legado por el P.V., que ya por aquella comenzaba a presentar síntomas de deterioro, la consecución de un tren turístico entre Ponferrada y Villablino con tracción vapor, y la presión para la llegada de un tren de alta velocidad a Ponferrada.
 
     Dos reuniones más, y ya teníamos los estatutos reglamentados, las cuentas al día, y se nos informaba del buen estado del proyecto del Museo, que ya se encontraba en los inicios de su construcción. Surgían otras ideas, como un bicicarril entre Toral y Villafranca de El Bierzo, el aprovechamiento cultural de la zona de La Placa, la declaración de Bien de Interés Cultural de todas las locomotoras de vapor del P.V. y la intención de realizar un congreso ferroviario en la comarca.
 
     Incluso en esta etapa llegamos a realizar nuestro hasta ahora único acto público, que consistió en traer durante un mes entero, mayo de 1997, una gran maqueta de trenes miniatura que visitaron miles de ponferradinos.
     Todo pintaba bien.

Evolución del primer logotipo de la Asociación, el de la izquierda, al actual, el de la derecha. Entre ambos hubo otro que reunía muchas características de ambos.

   

 EL LETARGO
     Sin embargo, las cosas se torcieron. Con el cambio de gobierno municipal, el nuevo partido gobernante en el ayuntamiento designó a una persona de su confianza para dirigir todos los museos de la localidad. El del Ferrocarril, que por aquella se encontraba en plena construcción, pasó de ser medianamente de la Aberaf, a no tener nada que ver con nuestra Asociación. Ya no contábamos para nada en su gestación, se nos ninguneaba y se nos obviaba.
 
     Con esto, se dejó casi simultáneamente de hacer reuniones para conocer el avance de los proyectos, se cursó una carta a los socios para que dejaran de pagar las cuotas anuales, y la Asociación pasó a un estado de letargo del que no despertaría hasta noviembre de 2004.
 
     Incluso en la Inauguración del Museo del Ferrocarril, que tuvo lugar en mayo de 1999, se negó la entrada a los actos de los antiguos socios, e incluso a la junta directiva. La asociación no era nada, no existía y no tenía privilegio ninguno sobre el Museo. Esa era la respuesta que recibíamos como socios por parte de la dirección del Museo. No deja de ser curioso que el Museo, que se hizo gracias a las durísimas gestiones iniciadas por la Asociación y continuadas por el ayuntamiento, nos haya eliminado de esa forma durante tanto tiempo.
 
     Esta frustración y la falta de mas acciones, en parte por desidia y en parte por desesperación, fue la que nos llevó a este estado.
 
    No obstante, en este tiempo la Asociación mantenía una llamita encendida: Se participó activamente en la gestión de los actos en conmemoración por el 55 aniversario del accidente de Torre de El Bierzo, el 3 de enero de 1999, se editó la revista "Bierzotren" durante varios años, se colgó nuestra primera versión de la web en internet, y en contadas ocasiones salían en los medios de comunicación noticias relacionadas con opiniones mostradas por la Asociación como entidad.
 
    Aún así, los socios no nos relacionábamos más que en círculos pequeños, no había reuniones, pero si existían unos estatutos, una cuenta de banco con dinero y una lista de socios. La Asociación existía, pero no funcionaba.

Cartel de la exposición ferroviaria consistente en la gran maqueta artesanal de Coruña.

 

   

 LA NUEVA ETAPA
      Con motivo del fallecimiento de nuestro primer presidente, D. José Luis Iglesias, se convocó una reunión a los antiguos socios con el objetivo de realizar una toma de contacto a los mismos, para conocer si la gente opinaba continuar con la Asociación o disolverla. Finalmente, y por unanimidad, se decidió darle un nuevo impulso, una segunda oportunidad, y así, en la misma asamblea, nos pusimos todos manos a la obra.

      De inmediato elegimos una nueva junta directiva, y unos compromisos tanto de objetivos como burocráticos a realizar en los meses sucesivos. Por un lado se encontraba la celebración de dos reuniones, con los alcaldes de Ponferrada y de Toral de Los Vados, y por el otro, los asuntos administrativos tales como la renovación de los estatutos conforme a la Ley de Asociaciones de 2002 o la actualización del estado de las cuentas.

     Con los alcaldes se planteaban cuatro objetivos principales: Para Ponferrada la solicitud de una sede social estable en la localidad, así como una mejora de las relaciones institucionales y de los socios con el Museo del Ferrocarril de El Bierzo. Para Toral, otra sede social - museo del ferrocarril, y la participación activa de la asociación tanto en el circuito de vapor vivo de la localidad como en las jornadas del tren que dicho ayuntamiento realiza anualmente.

     En esta situación nos encontramos actualmente, con un ánimo renovado, con ganas de hacer cosas, y con buenas impresiones sobre como se está desarrollando esta nueva etapa, y con las esperanzas que tenemos depositadas de cara a un futuro cercano. La pena es que toda esta renovación sólo ha podido tener lugar tras la desaparición de quien más ha hecho por la Asociación, precisamente, por el Museo del Ferrocarril, y por otras iniciativas ferroviarias de nuestra comarca. No es problema: Lo dedicaremos como un homenaje.

 Placa en recuerdo de José Luis Iglesias en la fachada del Museo del Ferrocarril de Ponferrada. Daniel Pérez Lanuza.

 Edificio de la estación de Renfe en Toral de Los Vados, futura sede en la localidad de la Asociación Berciana de Amigos del Ferrocarril. Daniel Pérez Lanuza.