|
Nos encontramos en un periodo de
transición y espera, ya que estamos asistiendo a la superposición del
ferrocarril de alta velocidad sobre el tradicional, a la segregación de
Renfe y el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias, y en definitiva a
la liberalización completa del panorama económico ferroviario.
Todo esto, que se planea en gran escala a nivel
nacional, nos toca en la comarca en parte. Debemos dividir el ámbito del
ferrocarril en El Bierzo en tres partes, que son las líneas de ancho Renfe,
la línea de Villablino y los ferrocarriles mineros.
Líneas de ancho ibérico - La cantidad de trenes de
viajeros con destino, salida o tránsito por Ponferrada son insuficientes
respecto a la movilidad de la comarca, que se encamina preferentemente a la
capital provincial, León, bien sea por negocios o por trámites. Decimos
insuficiente porque gran parte del tráfico se desvía al autobús y sobretodo
al coche particular. Dos horas de tren frente a poco más de una hora en
coche entre ambas ciudades es razón suficiente para ello.
En mercancías la cosa es al contrario.
Cada vez hay más trenes de este tipo. Como ejemplo de tráfico pasante,
preferentemente nocturno, se encuentran los tráficos de coches procedentes
de Vigo, granito, productos siderúrgicos, madera, pulverulentos y demás. El
centro de mercancías de La Placa gestiona trenes de cenizas y carbón de
importación, y hay que destacar el gran tráfico que produce la cementera de
Cosmos en Toral, con hasta tres trenes diarios.
Línea de Villablino - Después de la gran renovación
de la década de los 90, el ferrocarril del P.V., aunque con cada vez menos
trabajadores en activo, sigue llevando una media de siete trenes diarios
cargados de carbón entre Villablino y Cubillos, con sus 8 locomotoras diesel
y 140 tolvas de reciente construcción. Por el momento no se han hecho
grandes avances para el tren turístico, debido a que los poderes públicos no
creen en la demostrada viabilidad del proyecto.
Otros ferrocarriles - Como hemos descrito en otros
capítulos de este apartado de historia de la comarca, los trenes mineros en
la comarca, tan extendidos en otras épocas, se han reducido a su mínima
expresión. Como los tránsitos de carbón entre minas y lavadero se realizan
únicamente por camión, el ferrocarril minero se reduce en todas las
explotaciones que lo conservan, a las vías de las galerías interiores, y a
las mínimas instalaciones exteriores de carga de carbón, talleres, descarga
de escombro y descarga de carbón. |