Asociación Berciana de Amigos del Ferrocarril   

 
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 Coches de viajeros en el P.V.

Daniel Pérez Lanuza

  

        El tren Correo, y en menor medida los trenes mixtos, fueron conocidos fuera de nuestras fronteras, debido a que el tren entre Ponferrada y Villablino fue uno de los últimos de viajeros con tracción vapor de todo el continente europeo. Varios coches de madera con balconcillos, tanto propios como de segunda mano, contribuyeron a crear ese mito.

  Coches originales de la concesión
      Ocho fueron los coches que fueron construidos para prestar servicio desde la inauguración del ferrocarril, adquiridos nuevos todos ellos a la empresa zaragozana Carde y Escoriaza. De estos coches, todos de bogies, uno de ellos era mixto Salón - Literas, a modo de "break". Este vehículo fue transformado a salón - primera, y fue denominado entre los empleados de la compañía como "el vagón del belga", numerado A1. Los demás coches se repartían en dos mixtos primera - segunda AB1 y 2, cuatro de tercera clase C1 a C4, y otro de segunda clase, B1.

     Entraron en este lote los tres furgones correo FC1 a 3. Actualmente, de estos coches sólo se conservan tres. El coche salón y uno de los mixtos en Cubillos, en estado de servicio tras una restauración llevada a cabo poco antes del cierre de los talleres de Ponferrada. Otro mixto, junto con uno de los FC, se conservan precariamente en el Museo del Ferrocarril de Ponferrada, puesto que sólo poseen bastidor y bogies.

Coche salón en primer plano, y a continuación el coche mixto AB. Ambos, en estado de servicio, se utilizan para trenes de carácter turístico o visitas institucionales. Mayo 2000.  Daniel Pérez Lanuza.

 
  Coches procedentes de otras compañías
     El auge del servicio de viajeros en la línea del P.V. fue la causa de las nuevas adquisiciones de coches de viajeros de segunda mano, adquiridos a otras compañías. Un primer coche, denominado C-6, fue adquirido a la compañía Pamplona a Lasarte. El C-7 procede de la transformación del B-1 original de Carde y Escoriaza.

    El conjunto mayor de adquisiciones a otras compañías corresponde a los coches C-8 a C-18, que fueron fabricados por CAF, y se compraron a la compañía del Ferrocarril del Bidasoa. De estos coches, uno de ellos, el numerado como C-18, se recarrozó con chapa metálica y ventanillas de autobús, aunque conservando los dos balconcillos. Hay que decir que no todos los coches que llegaron de la compañía vasca fueron transformados. Los coches que si se pusieron en orden de marcha en el P.V. eliminaron los tabiques cerrados de los balconcillos para dejarlos abiertos, así como desmontaron el linternón de su techo, operaciones que se llevaron a cabo con el objetivo de alcanzar una cierta normalización entre todo el parque de coches.

    En los tiempos finales del tren correo de la compañía, antes de 1980, se tienen indicios de que algunos de los coches sufrieron algún tipo de renumeración. De todo este conjunto de coches de segunda mano, tan sólo se conservan dos vehículos, pero eso si, en buen estado. Uno de ellos se encuentra en el CIT de Santa Marina del Sil, y el otro hace las funciones de oficina de turismo en Villablino. Éste último ha sufrido una reforma en 2003 que ha eliminado su color, ventanas y tablas originales en favor de otras nuevas, y de un erróneo color marrón, que salvo el coche salón, nunca se ha visto en el P.V. Ambos vehículos podrían circular si fuera necesario, con pocas reformas.

 

 
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