|
La línea del
P.V comienza en la estación de viajeros de Ponferrada, que se sitúa en
perpendicular a las cuatro vías de topera. Se encuentra a unos 520 metros de
altitud, y muy cerca de la estación de Renfe. En su salida de la ciudad
había que atravesar todos los tinglados y talleres de la compañía, los
ramales a los descargaderos con Renfe y el que se encaminaba a la
desaparecida montaña de carbón, símbolo ponferradino durante muchos años.
Atravesadas todas estas amplias
instalaciones, que actualmente se han transformado en un barrio residencial
y en un parque industrial, la línea se dirigía hacia San Andrés de Montejos,
cruzando el canal de regadío bajo de El Bierzo, la N VI y la carretera a
Villablino, en largas alineaciones rectas y sin desnivel de importancia. En
Montejos se bifurcaba la línea hacia la central térmica compostilla I,
mediante un corto ramal que ahora es un camino rural.
Avanzando hacia Cubillos, se pierde
todo vestigio de la traza original, que cruzaba una divisoria de aguas y
discurría por donde actualmente se encuentran las aguas del embalse de
Barcena. Mientras tanto, la línea actual, después de rodear Cubillos ganando
altura, llega a la estación de la localidad, desde donde sale el ramal hacia
la térmica de Compostilla II. Cubillos alberga los talleres de vagones y dos
naves para resguardo del material.
Desde Cubillos, una
sucesión de largos túneles culminados con dos grandes viaductos nos lleva a
la cola del embalse, para unirse al trazado original después del apeadero de
Santa Marina del Sil. El ferrocarril continúa hacia Toreno, en donde se han
eliminado tanto la vía de adelantamiento como el pequeño ramal a un
cargadero de la zona.
La siguiente estación, después de pasar cerca de varias escombreras, es
Alinos, primer punto de cruce desde Cubillos, e importante en otro tiempo
cargadero de las minas de Gaiztarro. Después de Alinos se sigue bordeando el
Sil hasta la antes estación de Matarrosa, que ahora sólo conserva una de sus
vías. Después de
pasar por los inutilizados cargaderos de Santa Cruz del Sil, y del barrio
obrero de El Escobio, se llega a Páramo del Sil, segundo punto de cruce del
recorrido. Esta estación, paralela a la carretera, era el punto de llegada
del teleférico de Tormaleo, del cual todavía se conservan abundantes restos.
La amplitud del valle en Páramo se
convierte en una angostura entre el apeadero de Corbón, y hasta Palacios, en
donde se vuelve a abrir el valle. Palacios es el tercer y último punto de
cruce antes de Villablino, puesto que la estación de Cuevas sólo conserva la
vía general. Tras
atravesar el Sil dos veces, y recorrer la garganta que presenta en este
punto el río, se llega a Cuevas del Sil, para a continuación, y después de
pasar por el apeadero de Villarino, introducirse en el túnel más largo de la
línea, de más de tres kilómetros. Este túnel permite atravesar y ganar
altura al embalse de Las Rozas, embalse que se cruza en su cola. El apeadero
de San Miguel - Villager, y un corto túnel sirven de preámbulo a las
instalaciones de Villablino.
De Villablino salían los dos ramales, el de Villaseca y Caboalles. Mientras
que el primero conserva la vía, el segundo ha sido totalmente levantado. En
Villablino existen además los modernos lavaderos, y el actual taller de
material motor de la compañía. |