Asociación Berciana de Amigos del Ferrocarril   

 
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 Historia de la línea de Ponferrada a Villablino

Daniel Pérez Lanuza

       La existencia de una gran cantidad de carbón, hierro y otros minerales en la hasta entonces agrícola comarca de El Bierzo, y la necesidad de estos materiales en la industria siderúrgica vasca, hicieron que los empresarios vascos se interesaran por su extracción, propiciando en El Bierzo como en otras cuencas mineras, la creación de explotaciones y medios de transporte del material, como en los ejemplos del Ferrocarril de La Robla, Hulleras de Sabero y otras. 

    Así pues, uno de estos empresarios vascos con iniciativa, Don Julio Lazúrtegui, promovió el Ferrocarril de Villaodrid a Ribadeo, la explotación del mineral de hierro de San Miguel de Las Dueñas, el carbón berciano, y la implantación de una siderurgia completa en la comarca berciana. 

     Todo ello no fue posible, pero tras varios estudios y proyectos, se inició la construcción del Ferrocarril de Ponferrada a Villablino (P.V.) a cargo de la MSP, Minero Siderúrgica de Ponferrada, siendo inaugurado el ferrocarril el 23 de julio de 1919.

      Además de las necesidades citadas, favorecieron la creación del ferrocarril la coetánea Segunda Guerra Mundial, y las leyes de aquellos años sobre ferrocarriles secundarios y estratégicos. 

      La Guerra Civil y las turbulencias políticas y sociales de sus años anteriores y posteriores se notaron negativamente en la explotación del ferrocarril, solventándose en la posguerra con los años de mayor producción de la empresa debido al aislamiento nacional y la necesidad de consumo interior de combustible. 

      Con el fin de la dictadura, los años 70 y 80 han sido con diferencia los más difíciles para la MSP. La decadencia de la tracción a vapor, que aún así resistió hasta finales de los 80 siendo el último ferrocarril español con esta tracción en estado regular, el descenso en la demanda de carbón, la llegada de la tracción diesel y otros factores desembocaron en la quiebra de la MSP, la desaparición del tren correo, la tracción vapor y el deterioro de las instalaciones y los tráficos. 

      Afortunadamente, en la cercana década de los 90, el comienzo de las ayudas europeas a las zonas carboníferas, la toma por parte de una nueva junta directiva de la MSP, y las múltiples inversiones por parte de los poderes públicos hacia un ferrocarril privado, garantizaron la supervivencia del ferrocarril, la minería en la comarca, y la mejora de instalaciones y condiciones generales del transporte. 

     En concreto, se renovó toda la superestructura de la línea, se compraron cuatro máquinas diesel de segunda mano (1005 a 1008 Alco a RENFE), se compraron 140 tolvas de nueva construcción, se renovó la señalización creando un CTC por contadores de ejes y se construyó un nuevo lavadero de carbón en Villablino, que supuso el cierre del tramo entre Ponferrada y Cubillos del Sil. 

     Actualmente, la estación de Ponferrada se usa desde 1999 como sede del Museo del Ferrocarril de Ponferrada, donde se conservan varios ejemplares de las locomotoras de vapor del ferrocarril, y en la línea circulan entre 7 y 9 trenes diarios (ida y vuelta) llenos de carbón, excepto los fines de semana.

      El futuro de la línea pasa por el mantenimiento de las ayudas europeas, o en su caso de la extracción del carbón de las minas, única excusa de la existencia del ferrocarril, pero también por su uso como atractivo turístico, usando una de las máquinas de vapor preservadas, y coches de época.

 
  
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