| En la época
de construcción de la línea Palencia – La Coruña, la influyente burguesía de
Villafranca de El Bierzo, ciudad antiguamente capital de la comarca,
promovió la llegada del ferrocarril a su población. El rodeo que debía de
dar la línea desde Ponferrada hasta el camino hacia Galicia, bordeando el
río Sil, hizo que los proyectos de construcción recogieran un ramal en lugar
de una variante, de una longitud de poco más de nueve kilómetros. Una vez
satisfechos los personajes influyentes de Villafranca, el ramal se inauguró
a la vez que el tramo adyacente de la línea general de Palencia a La Coruña,
el día 1 de marzo de 1883.
Primero la creación de la factoría
Cementos Villafranca S.A. en Parandones, y luego y hasta la actualidad la de
Cementos Cosmos en Toral de Los Vados, hicieron que este ramal tuviera unos
importantes tráficos de cemento en sacos y a granel, pero el tren más
importante de la línea fue en su tiempo el “tren del oro”.
EXMINESA (Explotación Minera
Internacional) puso en explotación unas importantes minas de Plomo, zinc y
otros minerales en Santa Bárbara de Rubiales, en plenos Ancares lucenses,
pero muy cerca del límite de la provincia de León. El hecho de que el
destino del transporte era Asturias (Factoría Asturiana del zinc en San Juan
de Nieva), y que Villafranca era el punto más cercano con ferrocarril,
propiciaron un tráfico de contenedores entre estas dos estaciones que se
mantuvo desde 1977 hasta 1991, año en que cesó la explotación de las minas.
El transporte entre las minas y
Villafranca de El Bierzo se realizaba con camiones, y desde Villafranca en
el ferrocarril, en el tren popularmente llamado “Tren del Oro”. No se
necesitaba hacer trasvases de mercancías puesto que en todo momento el
mineral viajaba en contenedores. Este tráfico supuso el derribo de las
instalaciones y edificio originales de la estación, para colocar en ella una
grúa pórtico y varias vías cementadas.
Con el ramal sin transporte de
viajeros desde hacía más tiempo, desde el cierre de la línea sólo han
circulado un par de trenes hasta Villafranca para transportar vigas de
puente para la Autovía A-6, haciéndose en precarias condiciones.
La línea no se encuentra
totalmente cerrada al tráfico, puesto que los grandes tráficos generados por
la factoría de Cementos Cosmos, tres a cuatro trenes diarios, hacen que
permanezcan en uso los dos primeros kilómetros, así como un pequeño edificio
en la estación de Cosmos Cargadero, y la señalización correspondiente.
La línea
se encuentra electrificada en su totalidad, aunque una necesidad de cable
puntual en la rampa de Brañuelas hizo que de los dos cables de contacto,
sólo posea uno de ellos. La vía de 54 kg/m está montada sobre traviesas de
madera cuya longevidad oscila en los años 70-80, años de mayor circulación
del tren del oro, última renovación de vía de la línea. Ninguno de los
múltiples pasos a nivel se encuentra protegido actualmente. |
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La línea
se inicia en la estación de Toral de Los Vados, con un desvío desde la vía 1
de la estación, hacia el lado Ponferrada de la misma.
Tras dos kilómetros que discurren
entre bosques de chopos, huertas y algunas casas de los extremos del pueblo
de Toral de Los Vados, se llega al apartadero – cargadero de Cosmos, cuyo
edificio fue derribado en 2000 y actualmente posee una caseta para labores
de circulación y expedición de trenes. Una valla separa la vía general de
las interiores de la factoría de cementos Cosmos S.A., que posee una playa
de vías para formación y expedición de trenes cementeros en pulverulentos y
vagones cerrados para sacos, y otras vías interiores de la factoría donde se
cargan estos vagones.
Después de un paso a nivel, la
línea avanza hasta Parandones en medio de viñedos y en paralelo a dos
carreteras. En Parandones se alcanza la suave divisoria entre los ríos
Búrbia y Sil. En esta estación existió una empresa de cementos (Cementos
Villafranca) que poseía un cable industrial a una cantera cercana, y una vía
de apartado desde el apeadero del pueblo.
Atravesando algunos pasos a nivel
de caminos rurales, la vía desciende hasta el valle de Villafranca de El
Bierzo, y con un trazado de suaves curvas pero sin ninguna alineación recta,
llega hasta la parte inferior de la estación término, a 9 kilómetros de su
inicio, donde se ubicaban las instalaciones de carga de los trenes de la
línea.
La disposición de vías varió mucho
desde su situación original hasta la actual, que es la que posee desde la
reforma para el inicio de las circulaciones del “tren del oro”. El edificio
de viajeros, similar al existente aún en Toral de Los Vados, fue derribado
en esas obras de adaptación. Todavía sobreviven algunos de los contenedores
de transporte, así como una grúa puente.
Toda la línea está electrificada,
posee traviesas de madera, y carril de 54 kg/metro.
Actualmente, el estado de algunos pasos a nivel, la maleza crecida en la vía
y las condiciones de deterioro de los materiales no impiden la circulación
de trenes, pero se necesita una ligera renovación para que llegado el caso,
pudieran circular trenes de nuevo. |