| La línea
Palencia – La Coruña entra en la provincia de León unos centenares de metros
antes de la estación de Sahagún. Desde Palencia hasta esta localidad
leonesa, el ferrocarril ha ido salvando oblicuamente y sin grandes obras de
fábrica los suaves relieves de los arroyos secos de la meseta
castellano-leonesa.
La línea desde su inicio es de vía
doble electrificada. A la salida de la estación de Sahagún dicha vía doble
se bifurca en dos vías sencillas (Pero de un único sentido cada una de
ellas, puesto que la línea no está banalizada) salvando varias carreteras
mediante pasos elevados. Desde allí y hasta León, la orografía se complica
muy levemente, pero los valles de los ríos a cruzar ya están más definidos.
Calzada del Coto, El Burgo Ranero, Santas Martas, Palanquinos y Torneros son
las estaciones más importantes del tramo, y la obra de fábrica más
destacable es el puente sobre el Río Esla.
En León, la continuidad directa de
la vía doble de esta línea se encamina hacia Asturias,
por la línea León – Gijón. La Palencia – La Coruña sale, ya en vía sencilla,
paralela a ésta hasta las afueras de León, donde toma rumbo sur y
posteriormente Oeste, encaminándose hacia Astorga.
El tramo hasta Astorga discurre
igualmente entre grandes rectas, salvando perpendicularmente valles muy
suaves. Se llega a la capital Maragata ascendiendo por el valle del Río
Tuerto en paralelo a la ahora abandonada línea de Plasencia a Astorga. Las
estaciones más importantes del tramo son Quintana – Raneros, Villadangos,
San Martín, Veguellina de Órbigo, Barrientos y Nistal. Al igual que en el
tramo anterior, sólo existe una obra de fábrica importante, que es el puente
sobre el Río Órbigo. Este puente fue derribado en 2001 por unas riadas,
siendo construido uno paralelo preparado para doble vía que es el
actualmente en servicio.
Desde Astorga se dejan atrás las
suaves llanuras de Castilla y se comienza a ascender a Brañuelas,
atravesando las estaciones de Magaz y Porqueros. Brañuelas es una estación
muy grande para el tamaño del pueblo. Aquí era donde se realizaban los
cortes de trenes y finalizaban las dobles tracciones del puerto. Poco
después de la estación se encuentra el primer túnel de la línea, que es
además la divisoria de las cuencas del Duero y del Miño. Comienza después
una sucesión de túneles que no tendrán fin hasta la llanura berciana, a unos
500 metros de altitud, 300 menos que la meseta castellana.
En su descenso desde los 1000 a los
500 metros de altitud, la línea se repliega sobre si misma rodeando una
montaña, dando lugar a un trazado en planta en forma de bucle o lazo, que se
cierra en su parte inferior con el túnel Nº16, llamado precisamente “El
Lazo”, que es totalmente recto. Esta es la parte más espectacular del
trazado por tierras leonesas.
Llegada la línea al fondo del valle
en Torre del Bierzo, tras pasar las estaciones de Folgoso, La Granja y
Albares, se continúa hacia Bembibre, en donde se vuelven a encontrar
alineaciones rectas y pendientes nulas que permiten aumentar la velocidad de
los trenes. Poco antes de llegar a Ponferrada, el macizo granítico de
Montearenas crea de nuevo una sucesión de túneles en paralelo al cañón del
Río Boeza hasta llegar a la capital berciana. Desde Bembibre la única
estación existente es San Miguel de Las Dueñas, en donde existía un corto
ramal de 2 km. Hacia los cargaderos de mineral de hierro de los cotos Wagner
y Vivaldi.
Desde Ponferrada y hasta Toral de
Los Vados la línea retoma las características iniciales de grandes rectas en
llano, atravesando de nuevo perpendicularmente los afluentes del Río Sil, y
las estaciones de Dehesas, Posada y Villadepalos.
En Toral
de Los Vados se inicia el ramal de Villafranca de El Bierzo. Desde Toral, la
línea continúa hacia Galicia, saliendo de la provincia de León poco antes de
la estación de Covas, siguiendo en todo momento el cauce del Río Sil, que en
este tramo se encuentra de continuo embalsado. |