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El acopio de material ferroviario en
la ALAF sigue existiendo, a pesar de estar ausente desde que se
consiguió terminar la restauración de los cinco vagones 6000, la
Mikado y la eléctrica 7.700. Este acopio se realiza para aumentar el
material histórico en funcionamiento en España, cosa sólo posible
por organismos como asociaciones como estas, por aumentar el parque
de la asociación para poder poner en circulación los trenes que
hasta el momento se han venido realizando y para convencer, cada vez
con más motivo, a las autoridades municipales de León para permitir
y colaborar en la construcción del tan esperado por nuestros
compañeros museo del ferrocarril de León.
Recientemente, tras los oportunos
acuerdos con la Fundación de los Ferrocarriles Españoles, que es la
entidad que gestiona todo el material sin uso de Renfe, la ALAF ha
conseguido la cesión de un vagón taller de gran intervención y un
vagón de acompañamiento J- 300.000.
El vagón de intervención es del mismo origen que
los 5.000, siendo aprovechado de uno de ellos en su época de funcionamiento
y transformado interiormente. Por fuera, el llamativo color naranja es el
que incorporaban muchos de los vagones acompañantes de las grúas (Como el
reproducido hace años por Ibertren), y sólo se diferencia de los cincomiles
por la supresión de alguna ventana, las persianas para sacar y meter
material en la zona de su trabajo, los accidentes, y pequeños cambios en su
apariencia general. Por dentro, el interior es totalmente diferente al
original. La mitad del vagón está ocupada por los talleres, con herramientas
diversas, tornos y otras maquinarias que serán trasladadas al vagón
J-300.000 en cuanto se inicie su restauración. Esta parte corresponde a la
zona de las persianas y será utilizada, después de sustituir el tabique por
ventanas, como cafetería de los trenes de la ALAF. La otra parte corresponde
a la zona de literas en compartimentos de los trabajadores del vagón, junto
con el servicio. Uno de los departamentos será transformado para albergar
una mesa y asientos en donde los «tripulantes» venderán sus productos
ferroviarios, y como lugar de reunión. Los otros conservarán sus literas
para utilizarlos en los viajes largos por los organizadores de los trenes.
Una vez que se terminen los trabajos de
restauración el vagón estará pintado con los mismos colores que sus nuevos
compañeros, se colocará en un extremo de la composición y formarán un tren
de siete vagones y dos locomotoras.
Por otra
parte, anunciamos la inminente terminación de la restauración del tractor
303, que antes de que salga el próximo número, ya estará funcionando. |