Asociación Berciana de Amigos del Ferrocarril   

 
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 Los "Tamagotchis" serie 596 (BT Nº6):

Daniel Pérez Lanuza

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1.- Automotor de la serie 596 en Valladolid. Corresponde a la versión sin carenar. Este tren circulaba haciendo el servicio entre Valladolid y Puebla de Sanabria. Daniel Pérez Lanuza.

         Este tren ligero, material que no es de nueva construcción, está consiguiendo lo que no pudieron alcanzar sus progenitores, la economía en las líneas llamadas como de débil tráfico.

Sin entrar en la descripción de los camellos, y más en concreto los automotores 593, que son la base de los 596, en este artículo detallaremos únicamente estos pequeños trenes, dejando los mayores para otro número.

Historia:

Desde la desaparición de los trenes TER y los ferrobuses, los servicios regionales en las líneas de poco tráfico, generalmente no electrificadas, se han realizado con los automotores de las series 592 y 593, más conocidos como Camellos. Estas unidades están formadas por tres vagones en composición indeformable (M-R-M) disponiendo en todo el tren de 228 plazas sentadas. Este número de asientos está desproporcionado en relación con el tipo de trenes que realizan, regionales en líneas de pocos viajeros. No obstante, la causa de la composición de estos trenes, fue la necesidad en el momento de su diseño de colocar todos los equipos necesarios del aire acondicionado y los generadores de corriente para el tren, resultando que estos no se podían ubicar en sólo dos vagones como inicialmente se había previsto. Así, los camellos sólo pueden circular con su composición completa, no pudiendo hacerlo con sólo los coches motores como en otras series. Como la capacidad del tren era demasiada para los servicios que realizan, se buscó con posterioridad volver a diseñar estas mismas unidades para poder funcionar con sólo dos coches, pero volvió a ser imposible.

Esta situación antieconómica fue uno de los factores que propiciaron el cierre de líneas con pocos viajeros. Así, en las zonas donde los únicos trenes que circulaban eran estos, como costaba más transportar un viajero que lo que éste pagaba en su billete, y las infraestructuras no recibían el suficiente mantenimiento por falta de dinero, estas líneas eran incluidas en las listas de los cierres como el famoso del año 1985. Así, se les puede culpar a los camellos de haber contribuido a la desaparición de casi un tercio de la red que existía hasta su puesta en servicio. También se puede subir un nivel y decir que determinados políticos, a causa de su error o mala fe al impulsar la compra de este material, que resultó ser desastroso para la rentabilidad de las líneas a las que servían, tomaron como excusa esta situación económica para cerrar líneas. Tomaron esta como solución prioritaria, que era lo que querían, ya que se hubiera podido arreglar mejorando los trenes y consiguiendo una mejor economía, en vez de acabar con los problemas por la vía más rápida.

Aún así, desde hace pocos años, se volvió a pensar en reformar esta serie, dando lugar a un tren con un tercio de capacidad de viajeros y dos quintos de su potencia. Así se eliminaban los problemas de exceso de capacidad y de falta de potencia, que se notaba sobretodo en los 593, y se podría llevar más económicamente las líneas con pocos viajeros.

Esta nueva serie estuvo numerada en un principio como 595, a continuación de los TRD aún en construcción, pero antes de salir del taller la primera unidad, se la renumeró como de la serie 596. Se pierde el orden de las series diesel, todas continuas desde el 590 al 597, pero sin el nombrado 595.

Por su pequeño tamaño, se comenzó a llamarles en los talleres como Tamagotchis, juguetes famosos en su momento que eran del tamaño de un llavero, pero también hubo quien les llamó Galindos, por el personaje de televisión.

Este tren, creado en el TCR de Valladolid, se construye a partir de un coche motor de la serie 593, colocando como veremos los equipos necesarios en el menor espacio posible. De cada camello, salen dos 596, siendo rechazado el remolque intermedio. Todos los remolques intermedios de los camellos transformados se han apartado en las vías del TCR, no existiendo en estos momentos ningún proyecto para su aprovechamiento, pero ocupando un valioso espacio en el taller.

Finalmente se construyó un ejemplar de TRDL, luego llamado para evitar confusiones TL, que salió de los talleres en agosto de 1997 y realizó algunos viajes de pruebas por diferentes líneas y fue presentado a las comunidades autónomas en donde se realizan subvenciones al transporte ferroviario. Las pruebas se realizaron por las líneas de Valladolid a Madrid y por Aragón, haciéndose a la vez que esporádicos servicios comerciales y las citadas presentaciones.

De un inicial número de 12 trenes, los pedidos de las comunidades autónomas hicieron que se aumentase a los 18 y por último a los 24 trenes, que se completarán en el verano del 2000.

El aspecto exterior de estas unidades es el mismo que los camellos que disponen de colores regionales, y Renfe decidió cambiarles la decoración para  que los clientes diferencien el tren de los camellos normales, y a la vez que se sientan atraídos por un nuevo tren. Como esta decisión se hizo con trece automotores ya transformados, tenemos de momento dos versiones diferentes muy parecidas, pero que en poco tiempo se unificarán. Hasta el número 12, construidos originalmente con decoración ordinaria, se están transformando a la nueva decoración en los talleres de Fuencarral, en vez de en Valladolid. El número trece, una vez que salió de los talleres, y antes de hacer sus pruebas, volvió a entrar en el TCR para ponerle la nueva decoración. Desde el número 14 incluido en adelante, los trenes ya salen transformados del taller con la nueva decoración. En el momento de escribir este artículo, faltaban por reformar los últimos cuatro 596, pero si todo va bien, dentro de poco serán más unidades las que se han de transformar.

Descripción:

Cada tren de la serie 596 está formado por un coche motor de la serie 593 transformado. Para hacer al nuevo tren reversible en cuanto al sentido de marcha, se construyó una cabina en donde antes estaba el fuelle de intercomunicación. Para ello se hizo necesario alargar un poco el bastidor.

Interiormente, los primeros 596 son casi idénticos a los carenados, por lo que no haremos distinción en este apartado. En los extremos del vehículo se encuentran las cabinas. En la cabina 1, que es la original del vehículo, se encuentran los armarios del ASFA, todos los controles eléctricos del tren y el volante del freno de mano. El pupitre de conducción está situado a la derecha y en el otro lado está la mesa del ayudante. En esta mesa hay una pantalla de televisión que muestra el interior del tren. Esta cámara está situada en la parte superior del tabique de la cabina. En el pupitre de conducción se ha sustituido la gran controla de las marchas por un joystick que cumple la misma función. En la puerta de entrada a la cabina, única en los carenados y en algunos de los primeros que no tienen puerta lateral, se encuentra una vitrina con un agujero y una bandeja para efectuar el cobro de billetes. Estos trenes no disponen de revisor, ejerciendo en su lugar el maquinista. La puerta está cerrada, aparte de la llave de cuadradillo, de otra normal diferente para cada vehículo. Toda la cabina está pintada en tonos grises. La segunda cabina dispone del control del generador y de la climatización.

Entre las cabinas, se distribuyen tres zonas de viajeros, separadas por las dos puertas a cada lado. En la parte central se encuentra el lavabo, un maletero y una zona de bicicletas que se puede usar para personas con movilidad reducida. Entre los departamentos no existen tabiques, siendo un único espacio en todo el tren. Todos los asientos son de segunda clase (La llamada clase única) y en uno de los extremos se puede fumar. Estos asientos son reversibles, incluso los de los extremos que están pegados a los tabiques. En este espacio, si se ponen orientados hacia el tabique, no queda mucho espacio para las piernas, resultando un lugar incómodo que se debería haber eliminado, dejando estos sitios fijos como en la serie 593. El tapizado y las cortinas son iguales a los empleados en las 470 y en los camellos remotorizados de regionales. Para separar las zonas de viajeros y las puertas, se han colocado módulos con paragüero, papelera y unos asientos abatibles, al estilo de las 446, con unas mamparas de cristal.Las zonas extremas tienen 20 asientos, y la central 16, que unido a los abatibles, nos da una capacidad de 59 plazas sentadas. Al tren se sube por tres escalones, que si bien el tren dispone de espacio para minusválidos, esto representa un problema para este tipo de gente. Cerca de las puertas se han colocado canceladores de bonos del mismo tipo que los de los autobuses. El suelo de círculos de goma y la iluminación se realiza mediante dos bandas de fluorescentes recubiertos por plástico transparente. Las paredes y el techo se han decorado en tonos crema, y en todos los lugares se han puesto pegatinas de información a base de iconos como las utilizadas en las otras series de Regionales.

Exteriormente, los primeros 596 no tienen puerta de intercomunicación en el testero, disponen de teleindicadores de destino, las dos cabinas son iguales a las de los 593 y están decorados con los mismos colores que los 592 que se remotorizaron para regionales, con la diferencia de que la banda gris se adapta a la forma de las ventanas del testero, y no sigue a la misma altura que las ventanas de los viajeros como en los 592. Los bogies son idénticos entre si y los motores se ubican debajo del bastidor entre el bogie y la puerta más cercana.

Los carenados tienen en los testeros tres piezas de poliester, dos laterales y una superior, que a nuestro parecer no es el material mas indicado para un testero, pues con una piedra se rompen. Las jorobas que se encuentran encima de las puertas también están carenadas. Los laterales están hechos a base de blanco y naranja, teniendo este último color una forma en arco parecidas a las 252 de ARCO, respetando una banda blanca a la altura de las ventanas. Las piezas de poliester tienen colores gris y naranja.

En ambos trenes, el logotipo de regionales, o en su caso el de la red autonómica, se encuentra en todas las puertas.

Descripción técnica

Respecto al vehículo original, la mayor parte de los aparatos de control y tracción son idénticos, cambiando únicamente su ubicación, por lo que ya los detallaremos cuando hablemos de los 593. Los enganches son del tipo Scharfemberg que permiten la total conexión de hasta tres TL, pero no la conexión eléctrica de los demás camellos. El generador está formado por un motor diesel, un alternador y una batería que se pueden activar desde las dos cabinas. Está situado entre las dos plataformas de acceso debajo del bastidor. El motor Fiat es capaz de alcanzar los 120 Km/h y la transmisión es mecánica.

Lo que si incorpora como novedad este nuevo tren es el autómata, sistema que tienden a incorporar todas las locomotoras de nueva construcción formado por un ordenador que interviene en la conducción del tren. Su función es analizar las acciones del maquinista respecto a la situación, para evitar fallos humanos y errores que podrían provocar problemas en el tren, y controlar todos los elementos activos del tren dando en su caso aviso de su fallo e intentando resolver el problema. Esto evita muchas averías y aumenta la funcionalidad del tren.

Servicios:

Los dos primeros vehículos, después de realizar las pruebas ya nombradas, entraron a prestar servicio comercial normal entre Madrid y Soria. Desde que hubo más vehículos, se comenzó a circular por el directo Madrid- Burgos y por la línea de Puebla de Sanabria. Poco después se suprimió el servicio por el directo. Desde que se realizó el Nº6, varios vehículos se han ido a Andalucía, y los siguientes a Aragón.  Los que llegaron a Granada se volvieron a carenar, ya que habían ido en su estado original, y los de Castilla y León ya han pasado todos por ese proceso. En el cuadro adjunto están detallados todas las bases de estos vehículos.

Desde el verano de 1999, los Nº 16 y 17 se han llevado a Monforte, con base en Orense, para servir la línea a Coruña. Desde la comunidad gallega se han pedido más vehículos, dos de ellos para cubrir la línea entre Monforte y Vigo. No se comprende que los pidan para una línea electrificada y con bastantes más viajeros que los que tienen las líneas para las que están diseñados.

Lógicamente, en los días de gran afluencia de viajeros, se sustituyen los tamagotchis por camellos normales en todos los servicios. Aún así, muchas veces se han visto apelotonamientos en los 596 que van a Canfranc, debido a la falta de previsión a la hora de asignar el tren.

Conclusión:

Desde su transformación, estos vehículos eliminaron los puntos débiles de los camellos, e incorporaron tecnología más moderna en muchos de sus componentes. De todas formas, en muchos trayectos han tenido una sucesión de problemas que han empeorado el servicio, en vez de mejorarlo. Por ejemplo, en la línea de Teruel, estos problemas han sido el patinaje en plena vía por hojas o carriles mojados ( No tienen areneros y se puede ocasionar por falta de potencia), la inutilidad de la transmisión, problema muy frecuente en los 593, o la avería en el autómata, que también inutiliza el tren.

Las comunidades autónomas, sin tener en cuenta estos problemas, de posible solución, han pedido para sus trayectos estos trenes, conscientes de que puede ser más barato para los gobiernos pagar la transformación (3,5 millones por unidad) una vez y ahorrar los enormes gastos que producían el mantener el servicio con camellos. Además, se alarga la vida útil de este material por lo menos 20 años más.

 
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