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A mediados del
mes de abril de este año 2000, se culminó la entrega de las 140
tolvas de vía estrecha contratadas por el ferrocarril Ponferrada a
Villablino, por medio de la Junta de Castilla y León, construidas
por Renfe en sus talleres de León.
La construcción de estas
tolvas ha sido el último signo visible de la renovación de este ferrocarril
minero, iniciada ya en 1996 y que está tutelada por la Junta desde su
inicio. El plan de renovación, ya bastante conocido por varios aficionados,
comprendía la renovación de la vía en casi la totalidad de la línea, la
construcción de nuevos lavaderos e instalaciones en Villablino para
sustituir a los de Ponferrada (Y que motivaron el abandono del tramo
Ponferrada- Cubillos), la instalación de señalización luminosa, junto con el
CTC y sus agujas talonables y la adquisición de nuevo material motor (Las ex
1300 Renfe) y remolcado (Las tolvas que nos ocupan). Todas estas reformas
tenían como objetivo darle un impulso al ferrocarril, que se iba degenerando
cada vez más por falta de inversiones, sanear desde las instituciones
públicas la MSP, darle un impulso a la agonizante minería en esta comarca y
evitar el tránsito excesivo de camiones carboneros por la carretera entre
Laciana y la central térmica Compostilla II, que hubieran podido llegar a
frecuencias de un camión cada tres minutos, haciendo el vial impracticable y
molesto.
Para el material
remolcado se inició por parte de la ya citada Junta una “encuesta” de
ofertas de proyectos e ideas a partir de unas primeras características, para
posteriormente poder llevar a cabo un concurso para la construcción del
material. Renfe presentó, de parte de su U.N. Mantenimiento Integral de
Trenes un anteproyecto de vagón tolva de dos ejes (25m3), con dos
bocas de descarga de 2000 X 1300 mm. Y una longitud total de 7858 mm, una
altura máxima sobre el carril de 3100 mm. y un ancho de caja de 2700 mm.
Apuntaba que “si la trampilla de descarga se coloca longitudinalmente al
vagón, para la altura del bastidor dada: pega en el suelo”.
Finalmente, para
el concurso se eligió un modelo de CAF (“Vagón tolva de descarga
instantánea”) de ancho métrico que con algunas pequeñas variaciones
coincide con una serie de tolvas de FEVE que ya circulan desde hace años.
El Concurso se
adjudicó a Mantenimiento integral de Trenes, uno de los “trozos” de Renfe,
que propuso sus instalaciones en León para la construcción de las tolvas,
por la proximidad al P.V. Junto con MIT, en la adjudicación entró también
TAFESA, que fue la empresa que suministró todas las piezas para las tolvas,
pues en Renfe sólo se montaban.
La construcción de las
tolvas se inició dos meses antes de llegar la primera de ellas al
ferrocarril, que lo hizo en el mes de mayo de 1999, y se tardó un corto
tiempo en alcanzar el ritmo de producción óptimo, que colocaba hasta casi
dos tolvas al día en la estación berciana.
El transporte
Las tolvas se
montaban en el interior de las naves de revisión del material
remolcado de León, situadas entre la estación y la playa de
clasificación de mercancías en la salida a Palencia. Una vez
montadas se pintaban y se les colocaban las pegatinas, sacándolas al
exterior mediante diploris. De allí se colocaban debajo de un
pequeño puente grúa que se desplaza por carriles para colocar la
tolva en sus bogies, que esperaban en un tramo de 100 metros de vía
métrica. Tras rodarla por esta vía, se subía por el mismo puente
grúa en un camión, que se dirigía hacia Cubillos circulando por
tramos de la A-6. Es curioso que siendo un transporte especial, o
por lo menos de gran envergadura, no fuera señalizado como tal, pues
ni el camión iba con luces o indicativos especiales.
Una vez en Cubillos, a
lo largo de toda la producción se han descargado de dos maneras diferentes.
Las primeras hacían desplazarse desde Ponferrada a dos grúas de la empresa
LUNA a la estación para cada descarga. El camión subía una cuesta y después
de colocarse en paralelo a la antigua vía general de Ponferrada, pero aún en
la playa de la estación, la tolva se descargaba con las dos grúas. Ya
encarrilada, una locomotora en servicio del P.V. que había avanzado por la
misma vía retrocedía empujando la tolva hasta situarla en la vía 1 de la
estación, enfrente del puesto de circulación. La tolva no se enganchaba por
la diferencia de aparatos (Platillo la locomotora y Alliance la tolva) hasta
hace poco tiempo. La tolva esperaba a uno de los servicios hasta Cubillos de
la 1006, única que disponía los primeros días de un enganche Alliance, para
colocarla junto con las otras tolvas nuevas en la vía 6, la “vía de
recepción”.
Ya avanzadas las
entregas, se colocó en la prolongación de la misma vía 6, pero en otra parte
de la estación, una grúa de más tonelaje y de forma fija, siendo más fáciles
y rápidas las operaciones de descarga.
Los trenes con tolvas
nuevas comenzaron a circular durante el último puente de la constitución
(1999), si bien antes ya lo hacían de forma experimental. Como todavía se
siguen utilizando los trenes de tolvas viejas (Para la central de
Compostilla, aún no adaptada a las nuevas tolvas) en el abandonado tramo a
Ponferrada se han depositado unas 40 tolvas que no prestan servicio de
momento.
Haciendo un
seguimiento a las entregas, al iniciar el servicio había unas 35, en enero
ya estaban 62, la Nº100 llegó el 22/2/00 y las 138 y 139 el 18/4/00. La
tolva número 140 se había adelantado a sus anteriores, puesto que el sistema
de montaje se hace por grupos de montadores que trabajan independientemente
entre sí, produciéndose desajustes en la numeración durante todo el proceso,
pero sin afectar a la correlación de números de tolva.
Los
trenes que circulan regularmente lo hacen en composiciones de 15 tolvas, que
igualan tonelaje y capacidad de carga a los trenes de 40 tolvas antiguas.
Descripción de las tolvas.
Una vez escogido el modelo que comercializa CAF, se le hicieron
algunas variantes respecto al modelo que circula, por ejemplo, en
Feve, como son las escalerillas que disponen las tolvas de la
empresa estatal , el sistema de freno y otros detalles menores.
Su descripción, según el catálogo es “vagón tolva a bogies para
transporte de carbón, con descarga central instantánea. Tanto la apertura
como el cierre pueden efectuarse automáticamente. La apertura de las
compuertas se realiza por el peso del material transportado al desenclavar
el mecanismo; el cierre está asistido por acumuladores hidroneumáticos. El
freno es por aire comprimido y están dotados de enganches centrales tipo
Alliance Nº2.”. Sus dimensiones máximas son la altura 2.730 mm, anchura
2.548 mm, y entre enganches 13.658 mm. Su tara es de 19.500 kg.
De este vagón, el catálogo ofrece varias versiones, que son la de 27 m3,
40 m3 que es la adquirida y sólo se diferencia por un suplemento
en las paredes de la tolva, y la versión cerrada con techo móvil. También se
ofertaron con dos tipos de bogies, los Ride Control y los Y21, aunque
finalmente se montaron los segundos. Sus características son “de
construcción soldada, suspensión por resortes helicoidales y de caucho,
pivote esférico, resbaladeras de rodillos y freno con dos zapatas por rueda.”
En el PV, la carga se realiza por el superior en los lavaderos de
Villablino, y el carbón se va apelmazando hasta descargarse en Cubillos, en
unas instalaciones parecidas a las de FEVE.
La descarga se realiza en medio de golpes secos, los producidos por la
apertura y cierre de las tres compuertas. Antes de ser descargadas, un
operario desenclava el sistema de apertura tirando de una palanca. Entonces,
el vagón avanza y una de las dos espigas rojas a la altura de la plataforma
gira al encontrarse con un obstáculo fijo en el descargue. Las compuertas se
abren por el peso del carbón y se vacía en unos segundos. La brusca apertura
de las puertas comprime el aire de unos pistones situados entre las tres
bocas. Justo antes de salir el vagón del descargue, una rueda en una de las
compuertas abiertas roza con un saliente del medio de la vía, obligando a la
puerta a subir y desencadenando el cierre repentino de todas por acción de
los pistones. El pivote de la vía a veces falla y hay preparado un segundo
pivote unos metros más adelante. Como se puede notar, la descarga de un tren
se puede hacer sin detenerse, pero a muy baja velocidad. La realidad es que
el tren se detiene cada cuatro o cinco tolvas, para aliviar el trabajo de la
cinta transportadora que lleva fuera del foso el carbón depositado.
Siguiendo con las tolvas, su
numeración en el parque del PV, siguiendo las nomenclaturas clásicas de la
mayoría de las compañías, es 2TT, y sus números del 001 al 140. La tolva en
conjunto está pintada de gris, con detalles en rojo como el pivote y el
freno de estacionamiento y amarillo para la maneta de desenganche del
Alliance. Destacan en sus laterales unas grandes pegatinas con las
instrucciones con el fondo amarillo, el gran logo en blanco de la MSP y el
logotipo de la Junta de Castilla y León.
Pocos años de servicio:
El hecho de que
la Junta esté invirtiendo en este ferrocarril, y por extensión de
influencias en la minería y en el conjunto de la comarca de El
Bierzo, es muy positivo, pues lo primero que se puede pensar es que
esta institución se preocupa mínimamente por el desarrollo de esta
comarca (Aunque no vendría mal una mejor dedicación de La Junta
hacia El Bierzo). Lo preocupante es el futuro, pues detrás de unas
inversiones multimillonarias está el próximo fin de la minería en
las tierras astur-leonesas, ya iniciado con los múltiples fondos de
desarrollo regional, vale del carbón, plan del carbón, etc, que
intentan disuadir de la producción de este mineral. También se habla
de la importación inminente de carbón de Coke desde Galicia y la
instalación de un gasoducto hasta la central térmica Compostilla II
(en concreto para su grupo 3, único dotado con planta de
desulfuración), único cliente del ferrocarril, aunque sea de forma
experimental. Con todo esto, las nuevas locomotoras y el inmenso
parque de tolvas nuevas serán en breve una inversión innecesaria, o
por lo menos mal aprovechada, ya que al ferrocarril, a medio plazo,
sólo le queda la esperanza del tren turístico, al que las
autoridades se resisten a sacar adelante.
Si esto es así,
muy poco quedará del, hasta el momento, último ferrocarril minero privado de
España. |