Introducción:
La red
de los ferrocarriles catalanes está en constante evolución y
renovación desde que fue transferida por FEVE a la recién creada por
entonces FGC. Esta empresa pública ha realizado multimillonarias
inversiones en sus instalaciones y material móvil permanentemente,
siendo algunos de sus ejemplos la completa transformación del
funicular de Vallvidrera, ya protagonista de un extenso artículo en
Bierzotren Nº4, la venta de las “Granotas” y la renovación de la
línea de ancho internacional, la renovación total del cremallera de
Nuria y un sinfín de obras más.
En esta ocasión
vamos a relatar el fin del diesel para viajeros, pues quedan aún los trenes
de Potasa, en la línea de Barcelona a Igualada, y su sustitución por nuevas
unidades eléctricas, y de paso aprovecharemos para exponer una breve
historia y descripción de la línea, el antiguo material que ha circulado
por ella, el que ahora se despide, y el eléctrico recién llegado, así como
las nuevas obras que en ejecución o en proyecto se avecinan para esta parte
de los ferrocarriles métricos catalanes.
La Línea:
Historia:
La que nos ocupa
preferentemente es la Igualada- Martorell, pero esta, junto con otras dos,
formaba parte de la Compañía General de Ferrocarriles Catalanes, formando
una red de líneas de vía métrica que partían de Barcelona y llegaban a
Igualada, a Suria y a Guardiola. Sus empresas originales, eran Ferrocarril
Central Catalán (Dueña del Ferrocarril Secundario de Igualada a Martorell),
Ferrocarril económico de Manresa a Berga, del tranvía Manresa- Guardiola y
Camino de Hierro del Nordeste de España, propietaria del ferrocarril
suburbano de Barcelona a Martorell. La conexión entre Martorell y Manresa la
construyó la CGFC. Así, con toda la red de la misma empresa, se unificó la
explotación de sus 192 Km de longitud. Esta compañía siguió al frente de
toda la red hasta que se vio incapaz de mantener económicamente todas sus
concesiones, y como ha pasado en otras muchas compañías de ferrocarriles
métricos, acabó siendo regida por el estado, a través de FEVE, en el año
1976. Y también, como ha pasado en otras zonas como el País Vasco, Valencia
y Baleares, la Generalitat de Cataluña asumió a nivel de comunidad autónoma
estas líneas mediante la creación de la empresa Ferrocarriles de la
Generalitat de Cataluña, más conocida por sus siglas FGC, que gestiona
además las líneas de ancho internacional, el cremallera de Nuria y varios
funiculares.
Descripción del trazado:
A partir de aquí
nos centraremos solamente en la línea entre Barcelona e Igualada, dejando
las otras para posteriores artículos.
La línea
comienza en la barcelonesa Plaza de España, con conexión al metro y
autobuses, en una estación subterránea. Esta estación está formada por tres
cuerpos, en los que uno son las entradas desde la calle, servicios, galería
comercial, taquilla y demás dependencias. Una vez pasada la taquilla, las
cuatro vías se organizan por parejas en dos naves, una con un andén en el
centro (La más moderna) y la otra con andenes a los lados. La línea discurre
bajo suelo hasta la estación de Almeda, desde donde va en superficie. Allí
se encuentra la desviación en vía única sin electrificar hacia el puerto de
Barcelona. Remonta desde allí al río Llobregat por su margen izquierda hasta
San Andreu, en donde se cruza el río en dos ocasiones. Por allí confluyen
además la A-2 y varias carreteras. Es una zona en donde el río presenta un
gran recodo. Entre los dos puentes se cruza por encima la línea de Renfe de
Sant Vicent. Después del segundo puente se cruza por la mitad la gran
factoría Solvay, que dispone de una derivación de vía métrica. En Martorell
Enllaç, en donde se sitúan los talleres de la línea, se bifurca la línea de
Manresa siguiendo la zona de Montserrat, y continúa la nuestra hacia
Igualada remontando el río Noya. La línea ahora discurre por una zona
dedicada a la agricultura y urbanizaciones unifamiliares, hasta Igualada, en
donde termina, o más bien empieza, ya que allí se sitúa el P.K. 0,0.
Hasta Martorell,
desde Barcelona, es casi todo el recorrido en vía doble, con traviesa de
hormigón monobloque , electrificado a 1500 voltios CC., con CTC y BAB, y
vallada en casi todo su recorrido. Aún faltan por desdoblar varios tramos,
en los que en algunos ya se está trabajando, que completarán la vía doble
hasta Martorell. Los postes de catenaria varían por zonas, según la fecha de
instalación. Así, los hay de tipo Renfe y otros metálicos macizos en forma
de doble T. De la evolución de las obras de desdoblamiento se informará en
el apartado de noticias en sucesivas revistas. Desde Martorell, la vía es
única en todo su recorrido, de 35 Km., electrificada con catenaria doble,
con tres subestaciones nuevas en Vilanova del Camí, Vallbona d`Anoia y
Masquefa telemandadas desde Sant Boi y controlada por el nuevo sistema de
Bloqueo Automático Simplificado (BAS) que incluye desvíos talonables y
reducción de señales luminosas.
La vía se
encuentra en muy buen estado, con carriles soldados de forma continua y
traviesas monobloque en su mayor parte. Su situación actual, tras 2.540 MPTS
y varios años de obras, no es nada parecido a la línea que “Dejó” FEVE, con
unas instalaciones decrépitas, muy pocos viajes al día y bloqueo telefónico.
Adjuntamos una
lista de las estaciones y apeaderos entre Martorell e Igualada. Actualmente,
y tras ampliaciones de horarios, hay un tren por cada estación y sentido
cada hora, desde las 6 hasta las 22 horas. La demanda de la línea, como dato
complementario, varió desde los 600.000 viajeros con CGFC, 40.000 en época
de FEVE y 750.000 ya con FGC.
El Primer material, Ferrostahles y Manes:
La línea inició
su funcionamiento con trenes de locomotora de vapor y coches, como el resto
de la red. Desde el 3 de enero de 1927 entraron en funcionamiento las
primeras unidades diesel, Cemsa- Mercedes de la serie 400 (Tres unidades)
intercaladas con material vapor. Estas unidades fueron dadas de baja en 1936
y pasaron a material deVía y obras.
Los Ferrostahl:
El diesel no
vuelva a aparecer hasta 1957, sustituyendo por completo al vapor en todas
las líneas, gracias a la adquisición de los automotores Ferrostahl. Estos
vehículos se consiguieron gracias a la ley de mejora de ferrocarriles
secundarios de 1953, por la que CGFC compró cuatro automotores, incluidos en
la serie 2.000 y numerados 2014 a 2016 y 2022. En el cuadro se pueden ver
las correspondencias de numeración. Feve cedió, además, dos unidades del
Ferrol- Gijón, originarias del Olot- Girona, que en Cataluña sólo sirvieron
para repuestos, debido a su mal estado. La falta de un mantenimiento
adecuado, unido a otras circunstancias, provocaron sucesivas averías en
todos los vehículos en motores y transmisiones. Por ello se fueron apartando
a principios de los años 70. Posteriormente, y como veremos, fueron
reutilizados junto con los Manes.
Los Ferrostahl
que vinieron a Cataluña fueron fabricados en Euskalduna de Villaverde Bajo
(Madrid), tenían dos cabinas de conducción, una en cada extremo, contenían
de origen dos motores de seis cilindros y freno de aire comprimido. Los
coches motores tenían 95 plazas, distribuidas en 41 de pie y 46 asientos
fijos más ocho plegables. En Cataluña recibieron una decoración a base de
verdes en dos tonos.
Los MAN
CGFC adquirió,
como otras muchas compañías de vía estrecha, varios vehículos MAN, una vez
puestas de acuerdo todas las ad. Ferroviarias para comprar un modelo en gran
número de unidades y así abaratar costes. Del Primer pedido de 69 coches,
los Catalanes se quedaron con 11, todos motores. En un primer momento no fue
así, ya que se pidieron cuatro remolques que se transformaron a motores.
Estos vehículos disponían en origen un motor MAN de seis cilindros y cuatro
tiempos, con 210 CV de potencia. Tenían mando múltiple para hasta cuatro
automotores. Con dos plataformas con dos puertas cada una, se entraba en los
tres departamentos de viajeros, así como al W.C. y a las cabinas. En total
cabían 60 personas sentadas. Los dos testeros tenían puerta de
intercomunicación. En FGC no se les llegó a suprimir testeros y formar
unidades de dos coches. Comenzaron a prestar servicios en 1966, y lo
continuaron haciendo muy satisfactoriamente hasta la reforma que
detallaremos más adelante. Los coches se numeraron 3005 a 3015 detrás de los
Ferrostahl. Estos coches también fueron decorados con los tonos verdes.
Los “nuevos” Manes:
Desde 1979,
cuando FEVE dejó paso a FGC, se comenzó el plan de renovación de las líneas
y material, quedando solamente sin electrificar, tras varias obras, la línea
entre Martorell e Igualada. No obstante, se realizó un estudio previo y se
comenzaron a remodelar los MAN y Ferrostahl, dando lugar a los “nuevos” MAN
de FGC. En Macosa se remodelaron diez automotores MAN y cuatro motores y el
remolque Ferrostahl para formar cinco trenes Mc- R- Mc en los que los
motores serían MAN y los remolques Ferrostahl. El MAN que falta, pues eran
11, es el 3009, destruido por un accidente en 1977. Los Ferrostahl se
desmotorizaron, se les colocó un pequeño motor para la climatización de toda
la unidad, se les suprimieron las cabinas de conducción y se unificaron en
lo posible con los MAN. A estos últimos también se les suprimió una cabina
para hacer un fuelle de intercomunicación y la otra cabina se reformó
totalmente. Se remotorizaron y se volvieron a numerar como la serie 3000
desde el 3001 al 3015. Se pintaron de colores naranja y blanco, al igual que
los Navales. Con la reforma, su capacidad es de 139 viajeros. Con estos 5
trenes se ha realizado el servicio entre Plaza de España e Igualada desde su
remodelación, en 1984, hasta la llegada de las 213, en la primavera de este
año 1999. Actualmente se encuentran apartadas las cinco unidades en el
taller- depósito de Martorell- Enllaç, siendo su estado bastante bueno y
listas para prestar servicio, que no realizarán. Una de las unidades, en una
visita que hemos podido hacer, estaba totalmente pintada de blanco y se
estaba trabajando en su interior. Esta unidad, con un número que no hamos
podido precisar, se vende a los ferrocarriles valencianos, a FGV, para su
línea Alicante Denia, pero FGC no se ha pronunciado aún sobre que va a hacer
con las otras cuatro unidades.
Nuevas UT 213:
Tras las obras
de electrificación entre Martorell e Igualada, inauguradas el 3 de noviembre
de 1998, la línea esperaba a que las nuevas unidades 213 entraran en
servicio, para despedir definitivamente a los MAN. La primera de estas
unidades llegó a Martorell- Enllaç el 3 de agosto de 1998, pero no se podía
comenzar el servicio hasta que no hubiera un número suficiente de ellas.
Actualmente, con toda la serie entregada (20 unidades), se las utiliza para
todas las líneas métricas, y no solo para la de Igualada. Estas unidades
derivan muy directamente de las 112 de ancho internacional de FGC, pero con
variaciones, lógicamente, en el ancho de vía así como el gálibo. Con una
composición M-R-M, estas unidades disponen de climatización y cuentan con
cuatro puertas por coche, dos a cada lado. En el interior, las unidades
tienen en el remolque dos zonas, coincidentes con las puertas, de piso bajo,
que unido a rampas en las puertas, facilitan la entrada de minusválidos. Los
asientos están distribuidos según zonas en dos filas apoyadas contra los
laterales, o en “departamentos” de ocho asientos, cuatro enfrentados a cada
lado del pasillo central. Estos asientos están acolchados con tela roja. Los
fuelles de intercomunicación, de un gran ancho, son iguales que los de las
últimas unidades de Metro de Barcelona. La unidad cuenta con un número
elevado de barras en distintas posiciones para el agarre de los viajeros de
pie.
Conclusión:
Esta línea,
homogeneizada con las demás de su red, tiene la demanda asegurada, gracias a
las inversiones realizadas, y que los datos en años sucesivos así lo
demuestran.
Esta línea, así
como todo su material móvil, tiene mucho aún que explicar, por lo que será
objeto de próximos artículos en esta revista.