Asociación Berciana de Amigos del Ferrocarril   

 
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 Funicular de Vallvidrera (BT Nº4):

José Luis Sánchez López

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1.- Fachada a la población de la estación superior del funicular de Vallvidrera. Daniel Pérez Lanuza.
2.- Zona de cruce a mitad de trayecto, con Barcelona al fondo. Daniel Pérez Lanuza.
3.- Coche del funicular recorriendo el trayecto. Daniel Pérez Lanuza.

Historia:

                El funicular de Vallvidrera es uno de los pocos que existen en España de este medio de transporte. Este funicular se encuentra a unos 2 Km. de otro funi, el del Tibidabo, el primero construido en España y de propiedad privada, aunque parece que dentro de poco será renovado y pasará a ser de titularidad pública. También se encuentra a unos 8 Km. del funicular de Montjuïc.

                El funicular de Vallvidrera fue construido para atender a un barrio, el de Vallvidrera, situado en la Sierra de Collserola, pero pronto a este cometido se le unió el interés turístico, ya que al barrio de Vallvidrera hay que unir las excelencias de Collserola, pulmón verde del área metropolitana de Barcelona.

                El 3/10/1906, el Estado otorgó al ferrocarril de Sarriá a Barcelona (FSB) una concesión para la construcción de un funicular desde la carretera de Vallvidrera a Vallvidrera. Éste se inauguró 21 días después con una tensión de 600 v. y un ancho de 1.000 mm.

                Los resultados desde los primeros momentos fueron buenos, pero el 3 de junio de 1908 se inauguró el ferrocarril de Mina Grott. Era un pequeño ferrocarril que discurría por terrenos de un particular y que suponía una seria competencia. Este ferrocarril propiedad de Carlos Montañés no tenía concesión del estado (Ancho 600 mm. y capacidad para 32 viajeros), y utilizaba un túnel de una mina de agua que llevaba agua hasta Sarriá. Tenía final cerca del pantano de Vallvidrera. Para FSB suponía una seria competencia, y empezó a presionar para el cierre de ese ferrocarril, consiguiéndolo a principios de 1909. Posteriormente se llegó a un acuerdo jurídico entre ambas empresas.

                El estado concedió al Mina Grott una concesión provisional por Real Decreto 9/8/1909, obligando a Carlos Montañés a pedir la concesión de un ferrocarril entre Sarriá y Las Planas en terrenos de propiedad pública. Por R.D del 27/10/1910, se le autorizó a Carlos Montañés la construcción de dicho ferrocarril, y el 17/6/1911 compró a través del testaferro Sr. Compte (Agente de cambio y bolsa) y con el dinero del empresario estadounidense Frank Pearson (Personaje importantísimo en FCC) la empresa FSB propiedad de Tranvías de Barcelona. Así, el 1/4/1912 se creó la sociedad Ferrocarriles de Cataluña S.A. (FCC) con un capital de 12 millones de pesetas. FCC tenía la intención de seguir la línea desde Sarriá a Sabadell y Terrassa. Las obras se iniciaron el 5/12 entre Sarriá y Las Planas y el Mina Grott se clausuró definitivamente el 28/11/1916, al llegar FCC hasta Las Planas.

                Por lo tanto, el Funicular de Vallvidrera que había sido propiedad de FSB, pasó a ser de FCC, y Carlos Montañés a través de Frank Pearson consiguió el control del funicular y de FSB, aquella compañía que quiso eliminar su pequeño ferrocarril.

                Los comienzos de FCC estuvieron marcados por alianzas y maniobras de accionistas e intereses, muy complicados y largos de explicar. FCC fue desde el principio una empresa adelantada, como lo demuestra el uso de automotores eléctricos, el ancho de vía 1.435 mm., la calidad de sus servicios o el amplio plan de renovación llevado a cabo durante la postguerra.

                Durante los años 70, gracias a la cada vez mayor crisis financiera, aquellos trenes e instalaciones, que tantas atenciones habían tenido, pasaron a estar en un estado deplorable. FCC pidió en 1975, debido a sus graves problemas financieros, un aumento de tarifas o subvenciones de las que recibió una respuesta negativa. El 21-2-77 los obreros pidieron en comisión al ayuntamiento que se hiciera cargo de la explotación, a lo que se negó. Dos meses después (entre el 17-4-77 y el 27-4-77) los empleados iniciaron una huelga con unos servicios mínimos que fueron atendidos por el segundo batallón de ferrocarriles del ejército. El estado obligó a FEVE el 14-6-77 a hacerse cargo provisionalmente de las líneas, anunciando tres días más tarde en una nota de prensa la supresión del servicio para el día 30-6-77.

                En el BOE del 27-12-77 se confirmó el traspaso de las líneas de forma provisional a FEVE, mientras que Obras Públicas, Diputación de Barcelona, Ayuntamiento de Barcelona y la Entidad metropolitana discutían un régimen de explotación.

                La Generalitat de Cataluña pidió el traspaso de FCC y el Estado la obligó a pagar 291.000.000 ptas. a FCC, por el rescate de sus concesiones, a pagar en anualidades hasta el año 2010. Entonces, y por Real Decreto (26-7-78) la Generalitat se hace cargo de la explotación y a partir de octubre de 1978, FCC pasa al departamento de Política territorial y obras públicas de la Generalitat.

                Por último, por decreto del Consejo consultivo de la Generalitat se crea la entidad Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya, FGC (3-9-79), que es la propietaria actual de FCC y del funicular de Vallvidrera.

                A pesar de todos estos sobresaltos, el funicular de Vallvidrera siempre ha tenido una vida bastante tranquila.

Línea:

                En un principio, la estación modernista de Peu del funicular sólo albergaba el funicular y quedaba aislada del resto de las líneas del FSB que finalizaban en Sarriá. El recorrido para llegar hasta la estación se hacía a través de un tranvía inaugurado el 17-12-1906 que salía de Plaza Cataluña y seguía la línea de FSB hasta la estación de las tres torres, desviándose allí y subiendo por la calle Anglí (Todavía quedan restos de los postes en esta última calle.). Con una longitud de 2125 m. y con un servicio cada 20 minutos, este tranvía era conocido como tranvía del cinc (Su precio era 5 céntimos). Este servicio quedó cortado el 28-11-1916 hasta la calle Anglí (Al inaugurarse el tramo Sarriá-Las Planas) y fue suprimido definitivamente en diciembre de 1939.

Peu del Funicular.

                La línea se inicia en la planta superior de la estación del Peu del Funicular. Esta estación se encuentra en la carretera de Vallvidrera, y se compone de tres plantas.

                En la planta calle se encuentran las taquillas, las canceladoras de billetes, los lavabos y un ascensor que conecta la estación inferior con la estación del funicular.

                La planta inferior se sitúa bajo el nivel de la calle. En ella se encuentra la línea de Sabadell y Terrassa. Está dotada de dos vías y dos andenes. Desde la vía 1 sale un ascensor que tiene paradas en la planta calle y en la estación del funicular.

                A la planta alta se accede por una escalera desde la planta calle. En esta planta se encuentra el Funicular y el ascensor que conecta con los otros dos niveles.

                Esta estación se encuentra en el punto más bajo de la línea, a 192,3 m. sobre el nivel del mar. Fue reconstruída a raíz de la renovación que se llevó a cabo entre enero y mayo de 1998.

                La estación cuenta con un intercomunicador de ayuda al viajero y dos bancos de madera, además de una pantalla con horarios de las circulaciones de la estación inferior, plano de transportes del área de Barcelona, chapas metálicas en forma de rombo con el nombre de la estación y cámaras de circuito cerrado de televisión. No dispone de expendedora de billetes.

                La estación tiene forma de U y toda la vía está rodeada de una vidriera, con dos puertas que se abren cuando el tren llega a la estación (Una de entrada y otra de salida). El centro de la estación está coronado por una gran claraboya que permite la entrada directa de luz. La estación carece de escalones y sólo tiene rampas para permitir el acceso de inválidos.

Cargadero:

                Antiguo cargadero con el que cuenta la línea, y que fue usado para el tráfico de viajeros. Actualmente está cerrado. Se encuentra un poco antes del inicio del cruce y se accede a través de un puente. Este apeadero actualmente está vallado y su acceso es muy difícil. Tiene el suelo de tierra, se encuentra en estado original y no dispone de ningún servicio ni construcción.

Apeadero de las aguas:

                Este apeadero se encuentra en el cruce con la Carretera de las Aguas, que es un camino que se encuentra en Collserola y que fue construido por Aguas de Barcelona a principios de siglo para llevar agua a Barcelona. Actualmente es una zona de recreo llena de atletas, ciclistas y paseantes.

                El apeadero se encuentra después del cruce y ha sido modificado. Ha sido dotado de una cristalera que impide el paso a la vía. Esta se abre cuando llega el tren. Dispone de un banco metálico, plano de transportes de Barcelona, interfono para comunicaciones, así como dos botones que son pulsados por el usuario para indicar si va a Peu del Funicular o a Vallvidrera Superior.

                No dispone de escalones, sino sólo rampas para permitir el acceso a minusválidos al tren. No dispone de taquilla ni máquina expendedora de billetes.

Vallvidrera superior:

                Se encuentra en el punto más alto de la línea a 350,7 m. Es de estilo modernista y se encuentra en la plaza Pep Ventura en Vallvidrera. Dispone de dos plantas.

                En la planta calle, a la izquierda del edificio se encuentra la salida directa a la calle desde el andén y el ascensor introducido recientemente. En la planta calle, pero dentro del edificio, se encuentran las máquinas expendedoras de billetes, una mesa para el empleado, cámara de circuito cerrado y un cuarto de aparellaje eléctrico, además de una puerta que conduce a una terraza visitable que permite obtener una magnífica vista de Barcelona.

                Una escalera nos conduce a la planta inferior, donde nos encontramos con dos puertas que dan acceso a diferentes dependencias. Bajando la escalera de frente nos encontramos con los lavabos, y bajando más nos encontramos con el andén y la sala de máquinas.

                La estación también es en forma de U y dispone de dos andenes. En el de salida se encuentra el ascensor que conecta con la calle. Cuenta con un intercomunicador, máquina canceladora de billetes y un banco metálico. El otro andén es el de entrada, y cuenta con los mismos aparatos. Los dos andenes han recibido algunos retoques para adaptarlos a los nuevos trenes. Esta estación había sido reformada hace algunos años. La esatación cuenta además con pantallas de informaciones, chapas con el nombre y cámaras de circuito cerrado.

                El techo de la estación es escalonado. Los escalones están cerrados con cristal, lo que permite la entrada directa de luz. El techo está rematado con globos con bombillas.

                En esta estación se encuentra la sala de máquinas, amplia y limpia que cuenta con elementos de última generación. La amplia sala cuenta con una serie de armarios metálicos, dos poleas que sirven para mover los trenes, el motor eléctrico, cabina de control desde donde los empleados controlan los diferentes elementos de los trenes y un programa informático que controla automáticamente el movimiento de los trenes con gráficos sobre la torsión del motor y la situación del tren. Desde este punto se controlan las cámaras de circuito cerrado que disponen los trenes, y se obtiene una vista parcial de toda la línea.

                Hay que recordar que en la renovación se llevó a cabo entre enero y mayo de 1998, la estación de Peu del funicular fue reconstruida , se cambió el ascensor, se cambió la bancada de la vía, se reconstruyó el apeadero de las Aguas, se modificó el andén de Vallvidrera superior, se cambió toda la maquinaria, se introdujo el tercer carril, se suprimió la catenaria y se compraron trenes nuevos. Se puede decir que la línea es nueva. Su coste fue de unos 800 millones de pesetas.

Vía:

                El raíl reposa directamente sobre la bancada de hormigón y no dispone de traviesas. Está cogido a la bancada por sujecciones, y dispone de tercer carril con una tensión de 220 V para los servicios del tren. La vía está vallada en todo su recorrido impidiendo el paso a la vía de cualquier persona. El carril está fabricado por Tyssen.

                El tendido aéreo se ha eliminado, y toda la línea dispone de farolas a la izquierda de la vía.

                Como dato curioso, este funicular describe una curva de unos 30º a unos 100 m. antes de llegar a Vallvidrera superior. Este hecho es debido a que el propietario de unos terrenos no quiso venderlos, y por lo tanto hubo que dar este rodeo para no entrar en su propiedad.

                La línea dispone de pocas obras de fábrica. La primera está al poco de salir de Peu del funicular, un puente metálico sobre un camino particular que permite conectar el colegio Monserrat con su zona de recreo. Un poco más arriba, el primer puente, hecho en obra vista y en bastante mal estado, cruza la línea y permite el acceso al cargadero. Cargadero, pequeño andén en obra vista y con suelo de tierra. El segundo puente permite cruzar la Carretera de las Aguas. Por último, un puente metálico, bajo el que discurre un camino que permite el paso a una casa.

Trenes:

                Los actuales trenes entraron en servicio el 11-5-98 y han sido construidos por la firma Von Roll, situada en Thourne (Suiza). Están dotados de aire acondicionado y cada tren cuenta con una capacidad  de 20 asientos y cuatro abatibles, una carga máxima 3.500 Kg y 50 personas. Son tirados por un cable de acero de 30 mm., la duración del viaje es de 2' 50", no disponen de ventanas practicables, están pintados en rojo y blanco y disponen de un cartel luminoso de "Sobrecarga", que avisa cuando se produce un exceso de peso en el vehículo.

                Los trenes no precisan de agentes, ya que son automáticos y su interior está vigilado con cámaras de circuito cerrado.

                El funicular funciona como un ascensor, cada vehículo dispone de tres botones, Peu del Funicular, Ctra. de las Aguas y Vallvidrera superior. El usuario debe oprimir el botón de su destino y el tren se dirigirá a dicha estación.

                Los antiguos trenes se encuentran en el MNATEC (Museo Nacional de la Ciencia y la Técnica de Cataluña, situado en Terrassa.) y en el Museo del Transporte de Castellar de N´Hug.

                El día 7-1-98 fue el último día de circulación de los trenes antiguos y fueron retirados en la mañana del 8-1-98.

                Mientras el servicio estuvo suspendido, se mantuvo un servicio de microbuses atendido por la empresa de autocares y autobuses SARBUS, entre Peu del funicular y Vallvidrera superior, con extensiones hasta Tibidabo conectando con el funicular del Tibidabo.

Mejoras:

                Con el nuevo funicular se aprovechó para introducir una serie de mejoras que los vecinos venían reclamando desde hacía mucho tiempo, como la creación de la línea de autobuses 211 (Propiedad de TMB y con las mismas tarifas que cualquier otra línea de esta empresa) circulando todos los días y conectando Vallvidrera y Tibidabo (Dos zonas muy aisladas del resto de la ciudad) conectando los dos funiculares con una frecuencia de paso de 30 minutos y servicio entre las 7:30 h. Y las 21:30 h.

                También se ha ampliado el horario de funcionamiento del funicular, que los días laborables comienza a las 4:45 h. y los días festivos acaba a las 2:30 h, con un intervalo de paso en hora punta los días laborables de 6 minutos y los festivos cada 10 minutos.

                Desde el 1-1-98 se integró el funicular, así como las estaciones de FGC de Peu del funicular, Vallvidrera y las Planas en la red urbana, es decir, se permite el uso de títulos de transporte que utilizan la gran mayoría de viajeros de Barcelona y que hasta ahora no se podían utilizar en estas líneas, como son: T1, T2, T-mes, T-día, T-3 días y T-5 Días.

                FGC ha editado un libro en Catalán al ponerse en circulación el nuevo funicular.

                La visita se realizó el martes 8 de diciembre de 1998. Desde aquí agradecer sinceramente a los diferentes agentes del funicular (De los cuales siento no recordar el nombre), y a Monserrat Gassol, de prensa, el magnífico trato que me dispensaron.

 
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