Asociación Berciana de Amigos del Ferrocarril   

 
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 Historia del Museo (BT Esp.Museo):

Daniel Pérez Lanuza

No disponemos de fotos digitalizadas sobre este artículo.

                El Ponferrada - Villablino, a lo largo de todos los años de su existencia, había conseguido una interesante colección de locomotoras de vapor de diversos tipos, tamaños y procedencias.

      Además, este curioso ferrocarril discurre por parajes de indudable belleza, importancia económica y población rural. Si a todo esto le sumamos que su tren correo formaba parte de las gentes del lugar, y que sus locomotoras de vapor fueron las últimas en apagarse de toda la península, tenemos un maravilloso patrimonio tanto ferroviario en particular como cultural, de incalculable valor.

      Es precisamente todo ese entorno el que desde el fin del vapor se ha querido conservar, hasta lograr en un primer momento, el museo ferroviario de Ponferrada y el cercano tren turístico.

      Una vez que la junta de Castilla y León obtuvo la propiedad de las locomotoras, se pusieron a trabajar esta, el ayuntamiento de Ponferrada y nuestra asociación ABAF para crear lo que hoy podemos visitar. El camino ha sido largo, y aún queda mucho por hacer.

      Los primeros trabajos visibles fueron el traslado unos metros de todas las locomotoras que estaban apartadas en la estación de Ponferrada y el inicio de las obras de la lonja, obra que se llevó a cabo durante 1997. La construcción de la lonja supuso el derribo de varios edificios de mercancías de la MSP ya abandonados.

      Una vez acabada la lonja, ya comenzado el año 1998, se inició la reforma tanto interior como exterior del edificio de la MSP que hacía funciones de estación de viajeros, hoy sede del museo. Este edificio se terminó en torno a agosto de 1998.

      Mientras se ejecutaba la restauración del edificio, se trasladaron las cuatro primeras locomotoras a Carracedelo, para su restauración.

      Ya por fin en febrero de este año 1999 se trajeron al interior de la lonja las primeras locomotoras restauradas, a las que siguieron todo el material móvil que actualmente forma parte de los fondos del museo.

      La exposición interior se montó en los tres meses anteriores a la inauguración, momento muy esperado y que tuvo lugar el 26 de mayo de 1999.

      Ahora, con el museo ya en marcha, sólo falta poner en servicio el tren turístico y continuar con la expansión del museo, restaurando algunas de las máquinas que, como castigadas, esperan su restauración totalmente abandonadas en las antiguas instalaciones de Renfe en La Placa.

 
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