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La Asociación de Amigos y los ayuntamientos implicados se conjuran
para sacar del olvido institucional el viejo Ponferrada-Villablino.
Entre el romanticismo y la dudosa rentabilidad.
El viejo tren de la MSP Ponferrada Villablino podría volver a
funcionar, a llevar viajeros, a cobrar vida, en definitiva, este mismo
verano. Al menos con esa idea y de forma experimental lo quieren así
los seis municipios por donde transcurre la vía férrea del histórico
tren. Son ellos, los ayuntamientos, quienes, cansados de esperar que
alguna institución o administración pública superior coja «al toro por
los cuernos», es decir, haga realidad el viejo sueño o proyecto. Pero
ahondando en la cuestión enseguida uno puede percatarse de lo
complicado que puede llegar a ser este viejo sueño de los amantes del
tren o de las personas encargadas de dinamizar el turismo como
yacimiento de riqueza en una zona donde el carbón ha perdido
protagonismo, que no presencia.
Fue la Asociación de Amigos del Ferrocarril los que en el año 94 se
propusieron ayudar en lo que pudieran y en servir «en una especie de
conciencia pública» que azuzase a las administraciones con dos
objetivos claves, según nos cuenta su presidente, José Manuel Vidal,
«uno recuperar la vieja estación de la MSP como museo del ferrocarril.
Algo que se ha conseguido. Y dos, usar el viejo tren Ponferrada
Villablino como tren turístico».
Para el primer objetivo el esfuerzo principal corrió a cargo del
Ayuntamiento de Ponferrada y la Consejería de Fomento de la Junta de
Castilla y León. Para el segundo, y que hoy nos ocupa, hacen falta
muchos más esfuerzos por lo complejo que resulta poner de acuerdo a
los seis municipios con estaciones, la empresa propietaria del viejo
tren (dos vagones furgón, salita y una vieja locomotora, la 31, que
están en Cubillos) la MSP que además utiliza media docena de veces al
día la vía para transportar carbón, el Consejo del Bierzo (principal
voz en materia turística en muchas ocasiones de la zona) y la Junta
(al tratarse de un proyecto con necesarios permisos y financiación
regional).
El Consejo creó un Consorcio, del que hablaremos más
adelante, en el año 2002; y en el 2001 redactó un proyecto donde entre
obras en apeaderos, en la vía, máquinas, personal y consumos se debían
invertir 400 millones de pesetas de entonces, sin contar el ramal
(ahora deshechado) desde Compostilla a Cubillos. De momento, hace unos
días los seis municipios y la asociación de amigos se «conjuraron»
para sacar el proyecto adelante. Lo primero serán las mociones a favor
del tren de todos los ayuntamientos, como si de un clamor social se
tratase. Lo segundo será una «reunión pedida a la Junta», afirma
Vidal. Lo tercero, y sin perder tiempo, «un grupo de expertos en el
plazo de un mes tendrán ya un primer documento con conclusiones sobre
viabilidad y usos del tren de la MSP», explica el presidente de los
Amigos del Tren. La idea es hacer recorridos experimentales este
verano. El futuro hacerlos todos los fines de semana. Agencias de
viajes, ayuntamientos, oferta turística, cultural, medioambiental...
Todos opinan, Villablino, por ejemplo, lo quiere todo el año. La
empresa MSP, de momento, espera acontecimientos y el viejo tren,
parado, busca «padrino». En la anterior legislatura fue cuando tras
múltiples reuniones se envió el proyecto «Ponfeblino» a la Dirección
General de Turismo de la Junta. El 28 de junio del 2001. Nunca se supo
respuesta, según fuentes del Consejo Comarcal. Este organismo, aunó a
todos los ayuntamientos y constituyó un consorcio con estatutos,
calendario de actuaciones y proyecto. Era entonces el 24 de abril del
2002. Se realizó el mayor estudio que se haya hecho del proyecto de
recuperación del tren Ponferrada a Villablino. Aquél informe daba un
costo por viaje realizado de 185.549 pesetas y dejaba un superávit de
77.000 pesetas. Ricardo González Saavedra, presidente del Consejo se
muestra «a favor del tren, del proyecto, pero con un estudio de
viabilidad serio, no aventuras».
En cuanto al organismo que lo gestione, Saavedra tiene claro que «la
Junta y la Diputación tienen que estar en el consorcio que ya existe.
Los ayuntamientos y el Consejo por nosotros sólos no podemos sacar
adelante un proyecto de ese tamaño». El presidente reconoce como el
delegado de la Junta que el Plan del Carbón es el yacimiento de
fondos, pero recuerda que «también hay que contar con el resto de
municipios mineros». Todas las miradas se dirigieron primero al
Consejo Comarcal del Bierzo, desde se creó un corsorcio con los
municipios y se elaboró un proyecto que se transmitió a la Dirección
General de Turismo de la Junta. El paso de los años y ante una nueva
legislatura han hecho ahora volcar las miradas de los municipios a la
Junta de Castilla y León, su principal representante, el delegado
Eduardo Fernández declara que «estamos de acuerdo y creemos en el
proyecto del tren turístico de Ponferrada a Villablino, pero no es un
tema de Fomento. Es la Dirección General de Turismo el interlocutor y
quien hablará con los municipios». Fernández advierte que «estamos
dispuestos a que fondos mineros se deriven a crear riqueza con
proyectos de turismo, pero ¿qué organismo o de qué forma se va a
explotar ese tren? ¿Quién va a asumir las pérdidas en caso de que las
haya?». Todas estas cuestiones tienen que quedar clara, según la Junta
de Castilla y León, quien ha admitido que facilitará en la medida de
sus posibilidades la puesta en marcha del tren, pero veladamente no se
ve como titular de algo que no está del todo claro y que en la próxima
reunión con Turismo los municipios, los Amigos del Ferrocarril o el
Consejo del Bierzo deben llevar estas dudas despejadas.
La concejala
de Turismo de Ponferrada, Susana Téllez, lo tiene claro: «hay que
crear un organismo, algo que aglutine los esfuerzos para poner en
marcha el proyecto. Antes fue el Consejo Comarcal, y ahora somos los
propios ayuntamientos los que nos hemos puesto de acuerdo. Lo
importante es eso. Estar unidos y que empiece a funcionar». De momento
la moción a favor del tren pasará por Comisión y luego a Pleno. Ya se
piensa en un tren articulado que lleve, partiendo del Museo del
Ferrocarril, a los visitantes a la estación de Cubillos, donde cojan
el viejo tren. «Ponferrada como punto de partida y mayor reclamo
turístico».
El Consistorio lacianiego lo tiene claro: «es otra
alternativa a la minería en retroceso. El complemento ideal a la
Estación de Esquí de Leitariegos donde han pasado 30.000 personas este
año», afirma Abel Díaz, concejal de Turismo de Villablino. Quien dice
que «en el primer pleno aprobaremos la moción en favor del tren. Es
más, nos gustaría que los que vienen a Leitariegos lo hicieran en el
tren desde Ponferrada o Cubillos hasta aquí». El concejal recuerda que
se piensa en el Parador y otras infraestructuras ya en marcha para
«albergar, una vez que llegan, a los turistas en una comarca reserva
de la biosfera, con una estación de montaña y una serie de alicientes
que irán sumándose. La viabilidad económica es indiscutible». Lo mismo
que Ponferrada, en Villablino opinan que «gracias a la Asociación de
Amigos, ayuntamientos de distinto color nos hemos puesto de acuerdo».
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